Abonos nitrogenados

Una planta bien abastecida de nitrógeno adquiere presenta un gran  desarrollo de tallos y hojas, brota con fuerza  y adquiere color verde oscuro debido a la abundancia de la clorofila, uno de los pigmentos vegetales más importante que hay. Con buena vegetación se prevé un crecimiento activo y una cosecha grande. Por este motivo,

 

el nitrógeno es el factor que determina los rendimientos y es la base de la fertlización.”

 

 

El nitrógeno existe en abundancia en la naturaleza en dos estados, se puede encontrar  en estado libre en la atmósfera o combinado de forma mineral u orgánica, aunque es un elemento muy pobre en las rocas.

 

En los agrosistemas actuales , el origen del nitrógeno del suelo en su mayoría corresponde a los aportes realizados con los fertilizantes nitrogenados, sean de origen mineral, orgánico o mixto.

 

El nitrógeno incorporado al suelo se acumula fundamentalmente en forma orgánica. Ésta forma no es asimilable directamente para las plantas, pero puede llegar a serlo después de transformarse en nitrógeno mineral durante el proceso de mineralización de la materia orgánica.

 

Para verlo de una forma más sencilla podemos decir que las reservas nitrogenadas del suelo se encuentran en estado orgánico, que el nitrógeno amoniacal es un estado transitorio pero en muchos casos también aprovechado por la planta según el cultivo y las condiciones del medio. Por último, que el nitrógeno nítrico resulta de la oxidación del nitrógeno amoniacal por los microbios nitrificadores del suelo y que es la forma bajo la cual la planta absorbe más cantidad de nitrógeno  pero es extremadamente soluble y se pierde con facilidad.

 

Debido a la alta movilidad de estos fertilizantes minerales el nitrógeno total a aportar debe aplicarse de forma fraccionada en varias dosis procurando adaptarse a las necesidades de los cultivos. La primera dosis puede aplicarse en presiembra, las épocas y fraccionamientos recomendables para la aplicación de este en coberteras van a variar según los cultivos.

 

Después de entender la forma en que absorbido el nitrógeno por nuestro cultivo, vamos a ver las distintas posibilidades en las que se presenta en el mercado.

 

 

Abonos orgánicos nitrogenados

 

Se refieren a aquellos que contienen al menos un 3% de nitrógeno de origen vegetal o animal como es el caso de tortas, sangre desecada, residuos de lana….

Tienen una acción lenta y progresiva pero debe considerarse el precio y la calidad del producto aplicado al suelo.  


 

 

 

 

Fertilizantes minerales nitrogenados simples

 

Es el caso de las formas amoniacales y nítricas de las que hemos hablado antes. Entran también en este grupo las formas mixtas o de acción controlada.

Pueden elegirse en función del suelo, de la velocidad de actuación, las condiciones climáticas de la época de empleo o  según el coste.

 

  • Amoniacal

Las formas amoniacales son retenidas por el complejo adsorbente y por lo tanto, las pérdidas son menores en comparación con las nítricas. Son de acción más lenta y duradera. Asimismo, el uso de estas formas es generalmente más económico en relacción a su eficiencia. 

 

La cianamida cálcica es un excelente abono nitrogenado de fondo para enterrar pronto. Además suministra cal de forma muy activa para suelos muy pesados o arcillosos y ejerce una acción desinfectante contra nematodos, gusanos de alambre o hernia de la col entre otros. En la imagen inferior se puede apreciar cianamida de cal. 

 

La urea necesita de una buena acción microbiana y gran riqueza en humus para favorecer la hidrólisis y comportarse como un abono amoniacal, ya que si no se hidroliza, desciende a través del suelo como un nitrato o puede generar pérdidas en los procesos de amonificación. Puede ser una ventaja para llevar a los horizontes inferiores del suelo nitrógeno, pero se corre riesgo en caso de lluvias. Algo a destacar es que es aconsejable enterrar la urea después de su aplicación mediante una labor ligera por pérdidas por volatilización del amoniaco liberado en periodos cálidos y secos.

Debido a la riqueza en azufre el sulfato amónico es utilizado en abonado de crucíferas, además en tierras con pH alto resulta una ventaja ya que provoca la acidificación del suelo y solubilización de cationes. 

 

 

 

  • Nítrico

Las formas nítricas se desplazan libremente en la solución del suelo, esto implica que son formas que se asimilan rápidamente por la planta. Son el nitrato cálcico, sódico o magnésico.

Son ideales para vigorizar cultivos a la salida del invierno, para casos que la nitrificación se realice lentamente, en periodos de sequía o para intervenir en un momento tardío con la vegetación avanzada.

Debe considerarse que el impacto en el medioambiente es mayor por sus pérdidas por lixiviación.

 

  • Mixto

Las formas mixtas presentan características intermedias a estas dos anteriores que hemos visto. Por la acción del ácido nítrico sobre el amoniaco se obtiene el nitrato amónico con nitrógeno en forma mitad nítrico mitad amoniacal.

Por su arte nítrica, actúan rápidamente, cuando ésta ha sido absorbida, actúa la parte amoniacal más lentamente. Constituyen abonos con más flexibilidad de empleo, el nítrico actúa fácilmente n épocas de sequía y el amoniacal en épocas húmedas.

Son el nitrato amónico o amónico cálcico, el nitrosulfato amónico o las soluciones nitrogenadas.

 

  • De acción controlada

Permiten liberar N de forma progresiva durante la vegetación del cultivo siendo más eficientes, pero con un coste mayor.

Los dos grupos más importantes de estos fertilizantes están formados por los productos de condensación de urea como la urea-formaldehido o la isobutilidendiurea y por los fertilizantes revestidos o encapsulados como la urea-azufre.

Por su elevado coste suele utilizarse en campos de golf o espacios deportivos, jardinería de calidad o cultivos de alto rendimiento. Pero debe tenerse en cuenta en cultivos tradicionales integrados  ya que muchas veces este sobreprecio se compensa con la reducción de cantidades a aplicar y el ahorro de operaciones de manejo.

 

Es difícil establecer el balance de nitrógeno en una explotación debido a la movilidad de este elemento y a la posible desnitrificación como hemos podido ver a lo largo de la entrada de hoy. Además, la dosis de nitrógeno debe estar bien equilibrada con los restantes minerales como fósforo, potasio, calcio magnesio o azufre.

 

Para conocer objetivamente las necesidades de tu parcela y realizar una fertilización lo más ajustada posible a tu cultivo lo ideal es realizar un análisis de suelo o de savia que permita conocer la disponibilidad real de estos nutrientes.

 

 

 

 

¡Nosotros estaremos encantados de poder asesorarte sobre las formas más interesantes de fertilización para tus cultivos!

 

 

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