Estrategias de prevención y control de aflatoxinas

Como bien adelantábamos en la anterior entrada "Seguridad alimentaria: Aflatoxinas", aquí os traemos más información sobre las estrategias de prevención y control de aflatoxinas para evitar problemas futuros con este tipo de micotoxinas en vuestros cultivos y cosechas, pero conviene saber que actualmente no es posible eliminar por completo aquellos productos que se encuentran contaminados por estas toxinas y siempre tenemos que trabajar en la prevención y seguridad. 

 

  

Además, es importante tener en cuenta que estas toxinas fúngicas pueden originarse tanto en el cultivo como en la cosecha, transporte y almacenamiento. Por ello, es conveniente llevar a cabo las estrategias de prevención y control en todas y cada una de las fases mencionadas.

 

En primer lugar, los agricultores y productores deben ser conscientes de que el primer paso para luchar contra la contaminación de los cereales por aflatoxinas es llevar a cabo unas buenas prácticas agrícolas (BPA) y posteriormente, llevar a cabo unas buenas prácticas de fabricación (BPF) durante la manipulación, almacenamiento y distribución de los cereales que estén destinados al consumo humano y animal. Estas medidas de gestión suelen ser las más prácticas desde el punto de vista coste-eficacia para evitar la presencia de estas toxinas en los alimentos y en su posterior exposición animal y humana.

 

 

 

La solución más estable a largo plazo sería controlar la contaminación por aflatoxinas mejorando la resistencia de los cultivos a la infección por hongos y evitar la producción de estas por el hongo invasor. Este proceso suele resultar laborioso por lo que existen otras medidas preventivas que se recomiendan llevar a cabo:

 

  • Se pueden aplicar residuos en el suelo mediante laboreo para evitar la presencia de micotoxinas, pero no es muy factible.

  • Se debe elegir de manera adecuada la fecha de siembra y ciclo de la variedad ya que las siembras tempranas ayudarán a que haya un mejor desarrollo radicular y así reduciremos las posibles situaciones de estrés.

  • En relación con la anterior medida, es importante la buena adaptación de una variedad determinada a una zona de cultivo y su correcto manejo para minimizar las condiciones de estrés (densidad de siembra, riego, fertilización, etc).

  • Control biológico mediante el uso de cepas no toxígenas del hongo Aspergillus flavus.

 

 

Medidas preventivas postcosecha

 

Asimismo, no debemos descuidar la postcosecha ya que es en esta fase donde se pueden desarrollar infecciones y por ello debemos actuar con antelación para prevenirlas. Esto se puede llevar a cabo de las siguientes formas:

 

 

 

  • Se recomienda retirar y eliminar aquellos granos rotos durante la cosecha.

  • Cosechar el grano en condiciones de humedad no demasiado altas.

  • Reducir al máximo el tiempo entre la cosecha y el secado.

  • En ensilados, se debe reducir el tiempo en los procesos de ensilado en trinchera y también es importante programar las cosechas en función de la capacidad de trabajo.

  • En almacenaje de grano, es conveniente ventilar y enfriar rápidamente el grano para evitar la presencia de humedad.

  • Se debe prestar atención a la posible presencia de roedores, aves o insectos en los lugares donde se almacenan los cereales que pueden actuar como vectores de transmisión de aflatoxinas.

 

Por último, es necesario llevar a cabo una mejor regulación de las micotoxinas para perseguir un alto nivel de protección de la salud animal y humana, siendo de vital importancia que los agricultores y productores tengan en cuenta todas estas medidas. Además, se deben incluir prácticas de mejoramiento de las plantas, la potenciación de su resistencia y métodos de control biológicos.

 

 

Y los consumidores, ¿qué podéis hacer?

 

Si los alimentos están contaminados por aflatoxinas la población puede estar expuesta de manera perjudicial. Por ello, es recomendable seguir unas pautas para evitar la exposición a estas toxinas fúngicas como pueden ser:

 

  • Observar con detalle los cereales y frutos secos para detectar la presencia de hongos y su posible contaminación.

  • Es conveniente comprar cereales y frutos secos lo más frescos posible y que no hayan tenido periodos de almacenamiento y transporte demasiado largos.

  • Evitar comprar productos de marcas no conocidas ya que puede que no hayan seguido de manera estricta los controles de calidad.

  • Se deben conservar los alimentos en lugares adecuados y no dejar pasar mucho tiempo antes de consumirlos.

 

Esperamos que todas estas medidas para prevenir las aflatoxinas os sean de gran útilidad. Podéis leer más sobre estas en la entrada: "Seguridad alimentaria: Aflatoxinas", y como siempre, ante cualquier duda o si queréis hacer alguna aportación no dudéis en comentar debajo del artículo o mandarnos un email.

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