Análisis de Savia en los Viñedos

Siguiendo con las entradas de blog relacionadas con los análisis de savia en especies frutales, llega el momento de hablar sobre los viñedos y cómo se puede mejorar la aplicación de fertilizantes y optimizar la calidad  en estos cultivos gracias a la información obtenida de los nutrientes contenidos en la savia. 

 

 

 

 

Situación actual del cultivo de vid en España

 

Sin lugar a dudas, España es el país de la Unión Europea con mayor superficie dedicada al cultivo de la vid (aproximadamente más de 1 millón de has), seguido del cultivo francés e italiano. Además, en los últimos años, esta superficie ha ido incrementándose debido principalmente a la importancia social, cultural y económica del sector vitivinícola en nuestro país. Dentro del área peninsular, cabe destacar Castilla La Mancha, comunidad que se ha convertido en el primer productor de vino de España, debido en gran parte a que el 50% de las has dedicadas al cultivo de vid se sitúan en ella.

 

 

 

En vista a esta situación, se puede decir que el producto de nuestros viñedos se ha convertido en el más demandado del mercado, debido en parte, a la competitividad de este sector, a los métodos de cultivo, a la tecnología enológica utilizada en su producción y a su amplia gama de variedades.

 

 

Importancia del análisis de savia en viñedos

 

El análisis de savia en la  vid nos permite optimizar con una mayor eficacia las labores de fertilización y/o  fertiirrigación, optimizar la nutrición potásica y, además, nos permite mejorar los parámetros de calidad de mosto y vino de nuestras producciones. Este tipo de análisis nos ofrece un diagnóstico más sensible en cuanto a deficiencias y excesos en la nutrición, mostrando mayor amplitud que el análisis foliar en la concentración de los nutrientes. Además, ofrecen una mayor rapidez en la respuesta, permitiendo realizar mejoras y correcciones durante el ciclo del cultivo.

 

Por otro lado, también se recomienda realizar un análisis de suelo como herramienta de apoyo, el cual nos va a proporcionar información complementaria sobre las características fisicoquímicas del mismo y las cuales inciden sobre el comportamiento de los abonos y de la disponibilidad de nutrientes asimilables por la planta.

 

 

¿Qué parámetros medimos con el análisis de savia en la vid?

 

En base a los resultados obtenidos de los nutrientes contenidos en la savia, podemos mejorar la fertiirrigación de nuestros suelos y cultivos y, además, podemos mejorar otros parámetros de calidad y con ello, mejorar los rendimientos sin empeorar la calidad.

 

Los parámetros más importantes que medimos son el pH, la electro-conductividad (en adelante EC) y el contenido en azúcares (Brix %). Estos tres valores nos ofrecen resultados muy rápidos y un conocimiento general sobre el estado del cultivo:

 

  • pH: cuando el pH tiene un valor muy bajo nos indica que existe un desequilibrio entre cationes y más de uno puede estar en rango de insuficiencia mientras que si el pH es alto estaríamos hablando de que podríamos tener deficiencia a nivel de aniones. Por ahora, valores comprendidos entre 6 y 6,5 se consideran “normales”.

 

  • EC: nos permite observar si la planta presenta una carencia, equilibrio o exceso de nutrientes, siendo muy importante ya que puede dar lugar a diferentes tipos de toxicidades, desarrollo vegetativo innecesario y decrecimiento en la producción de frutos y concentración de azúcares. Valores por debajo de 12 ms/cm nos indican que la planta no se encuentra correctamente fertilizada y por encima de 15 ms/cm nos está indicando una sobre fertilización.

 

  • Contenido en azúcares (Brix %): nos aporta información muy relevante como puede ser la cantidad de hidratos de carbono en savia, la presencia de minerales disueltos en la savia circulando por la planta, la tasa de transformación de elementos como el nitrógeno o la alteración de la radiación recibida por la planta. Además, nos permite conocer de qué forma el cultivo está aprovechando los fertilizantes que le estamos aportando en condiciones normales de luz. En el caso de la vid se considera un valor promedio de 10º Brix. Por debajo de 8 se considera regular el aporte nutricional.

 

 

Estos tres valores permanecen constantes durante el ciclo de producción del cultivo y nos permiten conocer rápidamente si el cultivo se encuentra correctamente fertilizado o no. Además, existen otros parámetros que varían dependiendo del ciclo del cultivo como son el contenido de macro y micronutrientes (Nitrógeno, Fósforo, Potasio, Calcio, Boro, Hierro, Manganeso, etc.). La medición de estos parámetros es muy importante ya que nos puede indicar la presencia de elementos químicos que si se encuentran en cantidades elevadas pueden ser tóxicos o si hay un déficit de estos pueden actuar como limitantes. Por ello, es importante recordar que una fertilización es tan efectiva como el equilibrio de sus nutrientes.

 

 

Muestreo

 

A la hora de recoger las muestras de vid es muy importante tener en cuenta que hay que respetar el momento idóneo de muestreo, así como el protocolo de este (la orientación de las ramas o la edad de las hojas, por ejemplo). También tenemos que tener en cuenta que ha de pasar el menor tiempo posible entre la recogida de la muestra y el procesado de esta. Nosotros recomendamos concertar previamente la recogida de muestras en caso de realizarse por parte del cliente con 36 horas de antelación para ajustar la recogida con la empresa de mensajería.

 

 

 

Por otro lado, los análisis de savia también presentan momentos óptimos para su realización. En el caso de la vid, nosotros hacemos hincapié en tres de ellos, teniendo en cuenta siempre durante la recogida las cuatro orientaciones:

 

  • 1) Fase de recogida:

Para el análisis de savia, se realiza la toma de muestra en la floración (50 % de las flores) y se utilizan los pecíolos para extraer la savia. Se recomienda recoger aproximadamente 50 hojas (sanas), opuestas al primer racimo del pámpano principal en la floración. En el caso de que se quiera estudiar las reservas al comienzo del cultivo, se deben recoger muestras de pulgares y proceder a la extracción de la correspondiente savia. Es muy importante guardar las muestras en bolsas de papel o entre papel transpirable (papel folio, papel de filtro, etc.) y almacenar en la nevera a una temperatura aproximada de 5ºC hasta el envío al laboratorio, antes de que hayan pasado dos días después de la recolección en campo. De esta forma, evitamos que la muestra sufrir cualquier tipo de alteración por diferentes factores como pueden ser la temperatura o humedad.

 

  • 2) Fase de recogida:

Esta fase se lleva a cabo cuando el fruto se encuentra en fase de engorde sobre el 50%. Nos encontramos en un momento de crecimiento y engorde, por lo tanto, es muy importante identificar nutrientes que puedan actuar de forma limitante como el Potasio y evitar una posible disminución del fruto.

 

  • 3) Fase de recogida:

Esta fase es aquella en la que se produce la maduración del fruto (el fruto recibe la mayor parte de fotoasimilados) y se ha de hacer antes de que comience la absorción de savia por parte de éste. Esto nos permitirá realizar un muestreo para plantear la fertilización del próximo año y poder suplir carencias nutricionales en la fase final.

 

 

Como podéis observar no hemos hablado en ninguna de las fases de fechas concretas de recogida de muestras, ya que cada variedad de viñedo ofrece unas características peculiares y cada región tiene un clima diferente que hacen que existan fluctuaciones muy importantes en los diferentes estados fenológicos. Además, en función del estado fenológico del cultivo la concentración de nutrientes variará y por ejemplo en un mismo cultivo puede haber diferencias no solo dependiendo de la variedad, sino del tipo de suelo sobre el que se asiente el cultivo. Por ello, es muy importante llevar a cabo un seguimiento del cultivo el cual se realizará en función del análisis de savia.

 

 

Metodología

 

Realizar un análisis de savia implica un arduo trabajo y puesta a punto de diferentes técnicas, buscando obtener unos resultados que permitan tener en menos de 5 días una respuesta para nuestros clientes. Para hacer esto posible, se ha de trabajar en la destrucción de las células vegetales sin crear cristales de hielo y a temperaturas criogénicas junto con el prensado a más de 25.000 Newton.

 

Estos procesos, nos permiten extraer una savia pura con restos de muestra no miscible en agua que ha de ser separada previamente y de la que se obtiene la savia que ha de ser centrifugada a más de 10.000 rpm para evitar que aparezcan residuos que puedan alterar los parámetros de la muestra.

 

Extracto de savia de vid

 

 

Finalmente, hay que indicar que a la hora de trabajar con estas muestras no se puede trabajar con agua destilada, sino que ha de ser con agua mili-Q (agua ultra purificada) que se utiliza para todos aquellos procedimientos de química analítica, y además, hay que tener en cuenta que el prensado de las muestras con una prensa de mano en campo no es un trabajo efectivo y puede desencadenar en una posible contaminación de esta con restos de material de otros procesados. 

Por lo general, hoy en día, se están empleando dispositivos de medición in situ que no son correctamente calibrados y cuyo margen de error es demasiado grande.

 

 

Si tenéis algún tipo de duda podéis contactar con nosotros desde el formulario de nuestra página web, dejando un comentario debajo del post o enviando un email.

 

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