Cultivos alternativos: Plantas aromáticas y medicinales

El giro hacia modelos agrícolas más respetuosos con el medio ambiente, una sociedad más comprometida con el desarrollo sostenible y la demanda de productos “más naturales” (con menos elaboración o acción artificial) está provocando el resurgimiento de lo denominado como “remedios naturales” o como popularmente siempre hemos dicho “Los remedios de la abuela”.


El empleo de plantas medicinales y aromáticas ha formado parte de la sociedad desde hace milenios, la efectividad de muchas plantas está más que científicamente demostrada y muchas otras están en ensayo, esto no quita que se hayan identificado plantas donde se le indicaba una propiedad medicinal que posteriormente no era así o que mezclando diferentes principios activos si “funcionen” y que por sí solo no lo hacían.


Desde Fertibox queremos hablaros sobre el cultivo alternativo entorno a las plantas medicinales y aromáticas como una forma nueva de negocio con su “pros y contras” pero siempre quedando claro que velamos por la veracidad científica y que no creemos en remedios naturales o remedios caseros que puedan suplir el consejo de médicos debidamente titulados y que el consumo de dichos productos debe ser visado por un médico especialista. Así mismo queremos indicar que no comulgamos con las terapias alternativas que carezcan de contraste científico y que el consumo de remedios naturales puede ser muy indicado para un conjunto de personas, pero puede ser muy peligroso para otras ya que las plantas son fuente de multitud de medicamentos y por lo tanto esto puede presentar interacciones negativas. Por ejemplo, el hipérico puede ser empleado por personas con depresión como “antidepresivo” pero sin control médico puede resultar muy peligroso ya que tiene multitud de incompatibilidades y puede presentar problemas de fotosensibilidad en personas (entre otros) por este motivo recomendamos la cautela y actitud crítica, si una "droga" tiene la posibilidad de curar, también lo tiene de matar.


Una vez aclarados estos conceptos vamos a entrar en materia sobre el cultivo de las plantas medicinales y aromáticas (en adelante nos referiremos a ellas en su conjunto bajo el término PAM).

Ilustración 1: Imagen de planta de salvia, perfecta para aromatizar infusiones

y abrir vías respiratorias

Partes aprovechables

Las plantas medicinales tienen diferentes partes que podemos aprovechar, es muy importante saber que cuando se emplea término “Droga” nos referimos a la parte de la planta que es aprovechable y donde concentra la mayor cantidad de principios activos y/o aceites esenciales que resultan de interés comercial. Por ejemplo, la droga de la Menta serían sus hojas, la droga de la valeriana serían sus raíces y el del espino albar serían sus inflorescencias.


Teniendo en cuenta nos podemos encontrar con las siguientes partes que resultan de interés:


Hojas Frescas: Hay plantas cuyos aceites esenciales o principios activos son muy volátiles y se degradan rápidamente si son deshidratados o deben tener de procesos que permitan conservarlos, esto provoca que algunas plantas necesiten de ser consumidas frescas, algunas de estas plantas pueden ser la menta y la hierba buena.


Hojas Secas: Poder consumir las hojas secas permite mejorar muchísimo la capacidad de conservación y envasado de los productos junto con su periodo de vida útil, esto resulta muy interesante y tenemos multitud de plantas medicinales como la artemisa, abedul o hierba Luisa.


Tallos: Los tallos de muchas plantas pueden ser empleados también con fines medicinales, algunos con mayor o menor ventaja ya que es muy importante que sean tallos que permitan la concentración de principios activos, algunas plantas como la manzanilla (aunque personalmente sabemos que es mucho mejor el empleo de las flores y que los tallos de manzanilla son una infusión engañosa comercialmente) el tomillo o la ortiga.


Flores: Las inflorescencias son la droga de multitud de plantas, cabe destacar la manzanilla, tila o el espino albar o azahar. Su cosecha tiene que ser muy rápida y de procesado a bajas temperaturas si se quieren conservar en seco.


Cortezas: Las cortezas han sido empleadas en multitud de soluciones naturales, las cortezas pueden ser empleadas con fines terapéuticos como sucede con el abedul y el sauce o para saborizar y “endulzar” platos como sucede con la canela.


Raíces y bulbos: Las raíces y los bulbos son una parte muy interesante para aprovechar con fines medicinales, existen plantas en todos los continentes donde se aprovecha esta parte como puede ser la maca, valeriana o giseng


Frutos: El empleo de frutos resulta muy interesante, ya sea consumiendo productos frescos o deshidratados, es muy importante tener en cuenta la componente “nutracéutica” ya que es una parte de la alimentación que busca “Súper alimentos” que no solo alimenten al cuerpo, sino que también se le apliquen propiedades medicinales, como sucede con los arándanos y su excelente uso con infecciones urinarias


Semillas: El empleo de semillas siempre será muy sencillo en fitoterapia, son muchas las plantas que nos ofrecen semillas con propiedades medicinales como puede ser el anís, las semillas de uva.

maca

Ilustración 2: Maca, planta que es utilizada por sus propiedades vigorizantes

Tipos de suelo

Las PAM se pueden desarrollar en todo tipo de suelo, si bien es sabido, que las plantas con funciones medicinales se cultivan mejor en suelos con pH que debe oscilar entre 6 y 7 y que las plantas aromáticas se reproducen mejor sobre suelos con tendencia a la basicidad.


Aunque las PAM muchas veces se están cultivando en suelos muy pobres para generar un producto de alto valor añadido esto no quiere indicar que su rendimiento sea muy interesante en suelos fértiles y bien manejados, es más, para cultivos como la valeriana o la cola de caballo se necesitan suelos profundos, drenados, ricos en nutrientes y bien fertilizados.