Deficiencia de fertilizantes

 

En esta entrada de hoy vamos a hablaros sobre los síntomas visuales que nos indican las deficiencias nutricionales de nuestros cultivos. En la actualidad, estamos llevando los suelos a un desequilibrio entre los diferentes nutrientes, lo que muchas veces nos provoca auténticos problemas a la hora poner a punto nuestros cultivos y hace tengamos que emplear fertilizantes de forma desmesurada para conseguir unas producciones óptimas.

 

El empleo de fertilizantes es necesario para conseguir unos rendimientos adecuados y una calidad óptima del fruto o la cosecha, tal y como demandan los mercados. Por este motivo es necesario que los agricultores y técnicos de campo estén siempre atentos y observando el estado  de sus cultivos.

 

En entradas anteriores os hemos hablado sobre los diferentes nutrientes y características fisicoquímicas del suelo, y ahora queremos completar esa información mostrandoos una pequeña herramienta de diagnóstico para saber si nuestro cultivo está sufriendo una deficiencia en algún fertilizante.

 

Es muy importante aclarar y recordar que la deficiencia presentada en un cultivo no indica que no haya ese nutriente en el suelo, sino que posiblemente haya desequilibrios a nivel químico que estén haciendo imposible o dificultando la absorción de los nutrientes por parte de los cultivos.

 

Los nutrientes que se necesitan en mayor cantidad en los cultivos se pueden clasificar en:

 

  • Macronutrientes primarios: Nitrógeno, Fósforo y Potasio.

  • Macronutrientes secundarios: Calcio, Magnesio y Azufre.

  • Micronutrientes: Molibdeno, cobre, Manganeso, zinc , hierro y boro.

 

Es importante indicar que hay nutrientes como el silicio, cobalto o selenio que son también indispensables pero sus necesidades son testimoniales.

 

 

¿Cómo identificar las posibles deficiencias en un cultivo?

 

Una primera forma de identificar posibles deficiencias de un cultivo es observando el cultivo. Todo técnico de campo y agricultor se tiene que valor de su experiencia y el poseer un ojo clínico que permita identificar posibles problemas en los cultivos.

 

Una pequeña clave dicotómica que nos ayuda a identificar las deficiencias nutricionales.

 

Una vez identificados estos problemas tenemos que tener en cuenta factores muy importantes. En primer lugar, debemos recordar que la absorción de muchos nutrientes depende del pH, tal y como hemos citado previamente en otras entradas.

 

 

 

 

Problemas de fertilización: defectos y excesos

 

Macronutrientes

 

  • Nitrógeno (N)

Los síntomas de la deficiencia en nitrógeno se aprecian inicialmente en las hojas más viejas o inferiores, esto es debido a que es un elemento móvil que la planta es capaz de mover desde las células foliares inferiores a las superiores para priorizar los procesos de fotosíntesis y crecimiento.

 

En caso de encontrar un déficit temprano nos encontramos con plantas de color verde claro de aspecto raquítico, no uniforme y que se doblan fácilmente.

 

Es muy importante indicar que un exceso de nitrógeno puede provocar deficiencias en absorción de fósforo y potasio entre otros nutrientes.

 

  • Fósforo (P)

El Fósforo presenta una deficiencia que al igual que el nitrógeno se puede apreciar en las hojas inferiores o más viejas, esto es debido a su carácter móvil dentro de la planta. Durante este proceso las hojas viran de un tono verde a un color oscuro, que se podría matizar como rojizo o púrpura y que provoca que las hojas se sequen. El desarrollo de la planta a nivel de crecimiento también se ve entorpecido debido a que la distancia entre los diferentes tallos se ve reducido y estos se muestran de aspecto corto y con hojas de pequeño tamaño.

 

En la actualidad, muchos suelos pueden presentar una gran riqueza en fósforo, pero de una forma no asimilable por las plantas ya que durante décadas se ha estado vendiendo fosfato roca (siendo solo asimilable para las plantas la fracción soluble en citrato de amonio o en agua) una buena forma de hacer disponible este nutriente  En suelos es estimulado la presencia de microorganismos (pero esto es un proceso lento y jamás instantáneo).

 

  • Potasio (K)

Los primeros síntomas los apreciaremos en las hojas más viejas, si la deficiencia es muy grande las plántulas pueden llegar a secarse sin motivo aparente. Los bordes de las hojas se secan después de amarillearse y lo hacen desde el borde hacia el interior (cuidado de no confundir con un déficit de magnesio).

 

Una deficiencia de potasio siempre provocará una reducción de la floración, cuajado y desarrollo de la planta, es un elemento nutricional básico para un correcto crecimiento del fruto.

 

Es muy importante indicar que un exceso de potasio en suelos provoca una deficiencia de magnesio.

 

  • Calcio (Ca)

El calcio se observa en las hojas mediante la manifestación de necrosis apical de hojas jóvenes, deformación en forma de gancho hacia abajo y en algunos frutos se manifiesta formando necrosidades, como la que se da en el tomate (culo de tomate, peseta del tomate…), junto con hojas cloróticas de nuevo crecimiento. 

 

Este elemento es inmóvil y por lo tanto, un cultivo de hoja perenne puede presentar deficiencias  de calcio solo en las hojas nuevas y no en las viejas. Es por esto, que técnicas como el análisis foliar quedan descartadas para este tipo de análisis y hay que utilizar técnicas más punteras como el análisis de savia.

 

La presencia de un alto contenido de nitrógeno puede provocar la deficiencia del calcio, de ahí la importancia de tener un correcto análisis de suelos y un buen sistema de recomendación hacia la fertilización basado en los equilibrios de los cationes.

 

  • Magnesio (Mg)

Se trata de uno de los elementos más infravalorados, pero fáciles de suplir y económicos, ya que se emplea como base para elevar el pH en suelos ácidos. Su deficiencia provoca en primer lugar un amarilleamiento entre los nervios de las hojas y los bordes con posterior necrosis, afectando en primer lugar a las hojas más viejas por su carácter móvil dentro de la planta. Estas hojas van cayendo a medida que se va movilizando.

 

Una de sus principales causas en suelos donde hay una presencia abundante es el exceso de potasio.

 

  • Azufre (S)

El azufre es un macronutriente inmóvil, por lo tanto, su deficiencia no la observaremos en las hojas viejas, sino en las hojas más jóvenes. Este tipo de deficiencia es muy parecida a la del nitrógeno, pero la clave radica en identificar la clorosis en las hojas jóvenes y de forma muy homogénea.

 

 

 

 

Micronutrientes

 

  • Molibdeno (Mo)

La deficiencia del molibdeno se muestra en hojas viejas en primer lugar. Esto se debe a que es un elemento móvil dentro de la planta, se manifiestan tonos amarillentos y la deficiencia queda manifestada también con necrosis en los bordes y nervios de color verde, en las hojas nuevas se aprecia como se enrollan (forma de cuchara) y se presentan deformidades.

 

  • Zinc (Zn)

La deficiencia del Zinc puede recordar mucho a la deficiencia del hierro, se  produce un amarilleamiento de las hojas iniciándose en la parte inferior (basal) hacia los ápices. No se aprecia un amarilleamiento tan pronunciado como la deficiencia del hierro ni se enrollan las hojas hacia dentro.

 

  • Hierro (Fe)

Se manifiesta solo en hojas nuevas, es un elemento que no se puede analizar con los sistemas tradicionales de análisis foliar y se ha de hacer en vía húmeda o mediante la técnica del análisis de savia. Las hojas nuevas se enrollan hacia el interior de la planta y presentan deformidades junto con manchas cloróticas y necróticas, el cuajado de los frutos se ve drásticamente reducido. Es una deficiencia típica de cítricos y que se puede solventar fácilmente con quelatos de hierro.

 

  • Boro (B)

El boro es uno de los micronutrientes que está provocando mayor admiración, es vital en el desarrollo celular y su aplicación ha de ser cautelosa, su deficiencia nos provoca problemas y su exceso genera fitotoxicidades dentro de la planta. La deficiencia del boro se manifiesta solo en hojas nuevas que aparecen con manchas necróticas y cloróticas, hojas deformadas y muchas veces parece que han sufrido daños mecánicos, incide drásticamente en el cuajado de los frutos.

 

  • Cobre (Cu)

Se dice que es de las deficiencias más difíciles de diagnosticar porque solo se aprecia en las hojas más jóvenes y que están en pleno crecimiento, se identifican por por la presencia de manchas cloróticas que no tienen un carácter muy definido en la hoja y el color de la hoja presenta un verde azulado característico, aunque esto no resulta muy indicativo.

 

  • Manganeso (Mn)

El manganeso es el último de los micronutrientes a identificar, pero con diagnóstico más característicos, las hojas jóvenes crecen en color amarillo, pero con color verde entre los nervios de la hoja.

 

 

 

 

 

¿Qué hacer cuando identificas la deficiencia del nutriente?

 

En primer lugar, hay que cerciorarse muy bien sobre la deficiencia del nutriente a identificar y dejarse aconsejar por diferentes expertos si fuese necesario, jamás hay que fiarse de las personas que te indicen de aplicar una cantidad fija de un producto sin saber el estado fenológico de tu cultivo, edad y características físicas del suelo y de la planta.

 

Estas deficiencias pueden ser diagnosticadas y tratadas con rapidez, por ello es importante trabajar en reducir su presencia en posteriores años.

 

Nosotros recomendamos realizar siempre un seguimiento del estado de tu suelo y un análisis vegetal para certificar la posible deficiencia.

 

Un análisis de suelos nos brindará la información necesaria para determinar los problemas y como aplicar soluciones a futuros. Además, ante deficiencias por desequilibrios en el suelo, estos análisis nos permiten trabajar en buscar un correcto equilibrio nutricional que permita identificar todos los posibles problemas y trabajar en su correcto desarrollo.

 

Los análisis de savia nos ayudarán a obtener respuesta al problema en concreto, en la actualidad, se sigue hablando de hacer análisis foliares, pero como hemos comentado anteriormente, para cultivos de hoja perenne es recomendable emplear análisis de savia. ¿El motivo? Como bien podéis ver muchos de estos elementos resultan inmóviles y por lo tanto pueden dar lugar a falsos negativos o positivos en su presencia. Es por ello, que es más rentable hacer un análisis de savia, ya que permite identificar su presencia en tiempo real. Podéis leer más sobre los análisis de savia clickando aqui.

 

 

Además, queremos comentaros que estamos trabajando en crear bases de datos sobre deficiencias en cultivos, por ello, estamos buscando imágenes de calidad donde se puedan apreciar las diferentes deficiencias y estaremos encantados de recibir vuestras fotografías en nuestro mail, a cambio publicaremos vuestra información indicando autoría de la imagen y localización en pro de una agricultura más rentable y sostenible.

 

Esperamos que os haya servido toda esta información sobre las deficiencias nutricionales en los cultivos, cualquier duda no dudéis en contactarnos. 

 

¡Fertisaludos!

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