Lepra o Abolladura en Almendro

En los últimos años, el cultivo del almendro está experimentando una expansión por diferentes zonas de la geografía española, aunque de una forma limitada y tímida en comparación con otras especies frutales tradicionales que tenían basta documentación para su desarrollo, de ahí que desde Fertibox y desde hace un año  trabajásemos en generar entradas de blog  muy centradas en el Cultivo del Almendro.

 

Al mismo tiempo que crece su expansión, también se produce un incremento en la preocupación por algunas plagas y enfermedades que afectan a este cultivo y que antes parecían controladas o de poca importancia, como es el caso de la “lepra” o “abolladura” del almendro.

 

 

Esta enfermedad no suele suponer un gran problema para el cultivo del almendro, pero cuando los daños son graves, puede llegar incluso a la defoliación y desnutrición del árbol  y es en estos casos cuando hay que aplicar y efectuar diferentes tratamientos preventivos y de control.

 

A continuación, vamos a explicar qué es, cómo afecta y cómo se puede combatir esta plaga que está en expansión por nuestros cultivos de almendros.

 

 

¿Qué es la lepra o abolladura del almendro?

 

Esta enfermedad está provocada por el hongo ascomiceto Taphrina deformans (Berk.) Tul y está ampliamente distribuido por todo el territorio español, afectando principalmente a melocotonero y nectarino y en menor gravedad al almendro y albaricoquero. La lepra del almendro o también conocida como abolladura o rizado de las hojas, se manifiesta sobre todo en las partes verdes de la planta como son las hojas y también puede afectar a los frutos tiernos, causando unas deformaciones características en las hojas que alteran y debilitan el funcionamiento del almendro.

 

 

Este hongo resiste durante el invierno en las grietas de las ramas y entre las escamas de las yemas en forma de esporas (ascosporas y blastosporas) y es durante la primavera cuando tienen lugar las infecciones, coincidiendo con el inicio de la brotación (apertura de yemas vegetativas) y en presencia de períodos de lluvias y temperaturas suaves. Durante este periodo y aunque las precipitaciones sean escasas hay que mantener vigilados los almendros para evitar que pueda crecer y desarrollarse este hongo.

 

 

Efectos de la lepra sobre los cultivos de almendros españoles

 

Los tejidos en crecimiento y el funcionamiento del árbol se ven fuertemente afectados por este hongo ya que provoca importantes deformaciones en los mismos. En las hojas, el micelio produce una hipertrofia que provoca el engrosamiento del limo foliar que desarrollándose de forma distinta que las nerviaduras da lugar a la formación de unas ondulaciones características en las hojas que pueden presentar un aspecto verde-blanco, rosa brillante o rojo. Asimismo, también altera a la clorofila, por eso le da una coloración rojiza y las hojas acaban adquiriendo un aspecto harinoso, blanquecino o grisáceo, se necrosan y terminan cayendo de manera prematura.

 

 

Por otro lado, también pueden verse afectados los brotes tiernos que provienen de una yema infectada, observándose un crecimiento curvado, entrenudos cortos y un apelotonamiento de las hojas deformadas. Aunque el ataque en el fruto no es muy frecuente, puede formar verrugas o abolladuras amarillentas o rojizas que con el tiempo pueden llegar a ocupar gran parte de la superficie del fruto.

 

 

El período crítico para el desarrollo de esta enfermedad en el cultivo del almendro coincide con el inicio de la brotación, donde las humedades ambientales son altas y las temperaturas suaves.

 

 

Tratamientos contra la lepra o abolladura del almendro

 

Los cultivos de almendros españoles no suelen estar especialmente afectados por esta enfermedad debido a nuestras condiciones agroclimáticas, pero en aquellos casos donde los daños son graves, es necesario controlar y prevenir la misma.

 

Medidas preventivas y culturales:

 

Hay que mantener vigiladas las plantaciones, sobre todo los fondos húmedos y las zonas con poca aireación ya que pueden ser las partes más afectadas por la enfermedad. También es recomendable utilizar variedades de almendros menos sensibles al ataque del hongo mientras que en caso de observarse daños graves, se recomienda la destrucción de todos los órganos afectados con el objetivo de reducir el inóculo. Estas medidas pueden ser una alternativa al uso de productos químicos.

 

Asimismo, es aconsejable retirar las hojas afectadas y eliminarlas, con el objetivo de disminuir la proliferación de esporas del hongo de cara al año siguiente. Es muy importante que las herramientas que se utilicen para realizar estas tareas se utilicen sólo para los árboles afectados y se deben desinfectar posteriormente con lejía o alcohol de quemar.

 

También podemos prevenir la presencia de la enfermedad aplicando al árbol un fungicida diluido en agua, aunque no es suficiente. Por ello, el mejor aliado para que la plantación no se vea afectada es aportar a la planta todos los nutrientes necesarios que la hacen más fuerte junto con un riego recular frecuente.

 

 

Control químico

 

Para llevar a cabo un control químico de las plantaciones, se pueden utilizar todos los productos fitosanitarios que estén autorizados en el Registro de Productos Fitosanitarios del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Aunque hoy en día, no existen medios químicos curativos, por lo que los tratamientos se deben realizar de forma preventiva y son de tipo invernal o bien preforal para proteger el inicio de la brotación y no hay establecido ningún umbral de intervención, por lo que dependerá del riesgo del cultivo y las condiciones climatológicas. Además, es conveniente utilizar productos penetrantes o sistémicos (siempre que haya hojas, si no durante el invierno fungicidas de contacto) .

 

El número de intervenciones dependerá del historial de la parcela y de la climatología que haya durante los estadios fenológicos más sensibles a la dispersión del hongo como son:

 

  • El momento de máxima sensibilidad va desde la prefloración (estado C/D) al cuajado del fruto (estado H).

  • En caso de fuertes ataques, si las condiciones climáticas son favorables y los órganos son tiernos, las reinvasiones pueden ser graves.

  • En años de fuerte ataque, se puede realizar el tratamiento a caída de hojas para reducir inóculo.

 

Los tratamientos que se suelen recomendar consisten en pulverizaciones con productos como Captan, compuestos de cobre o Ziram (también sirve para hacer frente a la monilia y cribado).

 

 

Agricultura ecológica

 

Los productos que se han utilizado con mayor frecuencia para hacer frente a esta enfermedad son los tratamientos que contienen: oxicloruro de cobre al 38% e hidróxido cúprico al 50%.

 

 

Además de todo esto, para obtener más información sobre las plagas y enfermedades más comunes del almendro, podéis leer: 

 

 

Esperamos que esta información os haya servido de ayuda y ya sabéis, si tenéis algún tipo de duda o consulta, no dudéis en poneros en contacto dejando un comentario debajo del post o enviando un email.

Please reload

Categorías
Please reload

Entradas destacadas

Unidades en los análisis de suelos. PPM y MEQ

24/10/2019

1/3
Please reload

Entradas recientes
Please reload

NEWSLETTER
Buscar por tags