El almendro y su manejo postcosecha

 

Actualmente, el cultivo del almendro en España se consolida como el segundo cultivo frutal en extensión, después del olivar, como consecuencia del buen escenario del mercado de la almendra y la necesidad de nuevos cultivos alternativos. Todo ello ha favorecido el establecimiento de nuevas plantaciones de almendro bajo buenas condiciones y, generalmente, en zonas no tradicionales para este cultivo, teniendo una gran relevancia económica y social. Cabe reseñar 

 

 

 

Manejo postcosecha

 

Son muchas las plagas y enfermedades que pueden afectar a nuestros almendros como por ejemplo el “gusano cabezudo”, la “monilia”“podredumbre parda” o el “fusicoccum”, capaces de debilitarlos y disminuir así el rendimiento económico y productivo de este tipo de cultivos. Además, la falta de agua en el almendro también puede afectar de manera negativa en la producción del año siguiente.

 

 

Capnodis tenebrionis o “gusano cabezudo”

 

 

Estos factores se deben tener en cuenta después de la recolección y antes de que se caiga la hoja con el fin de evitar pérdidas económicas y productivas al año siguiente.

Asimismo, es muy importante aplicar un buen abonado para fortalecer nuestros cultivos de almendros.

 

 

¿Qué hacer?

 

Una vez que se ha realizado la cosecha de la almendra, se debe de proceder al riego de la plantación siempre y cuando contemos con esta posiblidad, el motivo de esto viene derivado de que un déficit hídrico durante la postcosecha podría causar efectos negativos sobre la floración, cuajado de los frutos, cantidad de producción y tamaño de los granos. De esta manera, favorecemos que el árbol esté trabajando y de esta forma  produzca las reservas de carbohidratos que se necesitarán al inicio del ciclo del año siguiente para llevar a cabo la floración-cuajado e inicio de la vegetación.

 

 

 

Posteriormente, en caso de que contemos con plantas jóvenes, se recomienda llevar a cabo una poda de plantación y entutorado de las plantas con el fin de facilitar la formación del árbol y así ayudar a obtener un tronco recto que favorezca la posterior recolección de las almendras.

 

Además, si se observan pequeños mamíferos como conejos o liebres se recomienda colocar protectores en las plantas para evitar las mordeduras de dichos animales. Es importante decir que estos protectores conviene que estén perforados para que el tronco de la planta pueda tener una buena aireación.

 

 

¿Qué beneficios obtenemos?

 

Si llevamos a cabo unas buenas medidas preventivas y de control sobre nuestros almendros tras la cosecha de los frutos, obtendremos grandes beneficios tanto económicos como productivos. Algunos de ellos son:

 

  • Se evitará la presencia de ciertas plagas y enfermedades que afectan a los almendros como por ejemplo el “gusano cabezudo” o la “monilia” entre otros.

  • Ayudamos a fortalecer la planta antes de la angostadura y así proporcionamos reservas para el próximo año.

 

Es muy importante indicar que una vez tirada la hoja es el momento idóneo para realizar el análisis de suelo para determinar el estado del suelo y establecer el mejor plan de fertilización para los almendros. Te recordamos que desde Fertibox ofrecemos la mayor rapidez para la toma de decisiones en los programas de fertilización del almendro y adaptación de los suelos. La producción del almendro hoy en día no se realiza en terrenos marginales, sino en suelos con el objetivo de alcanzar altos niveles productivos y de esta forma se hace necesario producir el medio de cultivo de nuestros almendros. El suelo.

 

Si tienes alguna duda sobre los diferentes cultivos o como realizar correctamente la toma de muestras del suelo no dudes en contactar con nosotros o nuestros distribuidores. 

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