Micorrizas: simbiosis beneficiosa

Llega el momento de hablar sobre las micorrizas,las micorrizas  se pueden definir en pocas palabras como una alianza simbiótica, una asociación natural y fundamental para la vida del suelo, entre plantas y hongos que nos resulta de gran ayuda para generar un modelo agrícola rentable, sostenible y que no compromenta la salud de nuestros suelos, plantas y consumidores.  

 

 

 

¿Qué son las micorrizas?

 

Este término hace referencia a la asociación simbiótica entre un conjunto de hifas fúngicas (micelio) y las raíces de las plantas (fitobiontes). Las hifas de estos hongos (micobiontes) pueden envolver a la raíz de la planta, formando de esta manera un manto, y penetrarlas intercelularmente. Se habla de asociación simbiótica ya que la planta le proporciona al hongo carbohidratos y azúcares provenientes del proceso de fotosíntesis, los cuales son necesarios para su subsistencia, y un microhábitat para completar su ciclo de vida mientras que el hongo, a su vez, le permite a la planta una mejor captación de agua y nutrientes minerales con baja disponibilidad en el suelo como por ejemplo el fósforo, así como defensas frente a patógenos.

 

 

Las micorrizas suponen una gran unión bajo el suelo a través de la cual la planta se ve beneficiada tanto a nivel de supervivencia como funcionamiento.  

 

Algunas ventajas que aplican las micorrizas en los cultivos son:

 

  •  Aumento de la capacidad de absorción de nutrientes.

  •   Protección ante ataques de bacterias y hongos a nivel radicular.

  • Incremento de   la capacidad de absorción de los nutrientes disponible mediante la generación de un micelio que actúa como "raíces de apoyo".

  • Incremento de hasta el 1000% en el bulbo de de absorción de los cultivos. 

 

 

Tipos de micorrizas:

 

Se pueden diferenciar dos grandes tipos de micorrizas existentes:

  • Ectomicorrizas:

En este caso, las hifas del hongo no penetran en el jugo celular de la raíz, sino que o bien se quedan fuera o bien entre las células (intercelular), formando una especie de manto alrededor de las raíces más delgadas de la planta. Son frecuentes en especies forestales donde sus órganos reproductores pueden sobresalir del suelo, lo que conocemos como setas y trufas.

 

 

  • Endomicorrizas:

Por otro lado, tenemos las endomicorrizas, en estas, las hifas invaden la raíz inicialmente pero luego son capaces de penetrar en las células radicales, desde la rizodermis hasta las células corticales, sin afectar negativamente a la planta. No forman ninguna estructura observable a simple vista. Son las más características y habituales, representando aproximadamente el 80% del total.

 

 

Beneficios que aportan a nuestros cultivos:

 

Una vez que se produce la instalación de una micorriza en las raíces de un cultivo, se produce una ampliación de la superficie de captación de nutrientes. Como consecuencia, se aumenta la eficiencia en la absorción de nutrientes esenciales, como por ejemplo, nitrógeno, magnesio o zinc entre otros. Asimismo, también se reduce la posibilidad de que otros hongos patógenos puedan colonizar y afectar a la planta.

 

Principales beneficios aportados son los siguientes:

 

  • Facilitar la absorción de agua y nutrientes ya que la planta es capaz de explorar más volumen de suelo del que alcanza con sus raíces.

  • Protección física frente a hongos patógenos y nematodos por su efecto antagónico, ya que una raíz colonizada por hongos micórricos es muy difícil que lo sea a su vez por hongos patógenos.

  • Limitación en la absorción de metales pesados (cadmio, que se encuentra en grandes cantidades en fertilizantes fosfatados).

  • Mayor desarrollo radicular y capacidad exploratoria de la raíz.

  • Mejoras en la estructura del suelo ya que se forman agregados en el suelo por la unión de las hifas y los filamentos del hongo.

  • Aumento de la capacidad de retención de humedad.

  • Inducen relaciones hormonales que producen que las raíces alimentadoras permanezcan fisiológicamente activas por periodos mayores que las raíces no micorrizadas.


 

 

Es importante hacer referencia al importante papel que desempeñan las micorrizas en cuanto a mejorar la absorción de los nutrientes, sobre todo en el caso del fósforo. Esto se debe a que, en la mayoría de los suelos, sean ácidos o alcalinos, el fósforo casi siempre se encuentra limitado en su absorción o poco soluble y son las micorrizas las que pueden aportarnos una clara ventaja productiva ya que nos ayudan a facilitar la disposición del fósforo a las plantas. De esta manera, los hongos son los encargados de facilitar el fósforo en formas asimilables a la planta y ésta le devuelve exudados ricos en azúcares.

 

Otro de los beneficios aportados por las micorrizas es que contribuyen a reducir los efectos del estrés biótico (causado por organismos vivos) y el estrés abiótico (causado por exceso o escasez de agua, inclemencias climáticas, etc).

 

En cuanto a su papel reductor del estrés hídrico, podemos decir que las micorrizas pueden tener un efecto positivo ya que facilitan el transporte de este elemento al interior de la raíz, como bien se ha observado en plantas que tienen simbiosis con este tipo de hongos. Esto se debe a que, como consecuencia de esta unión simbiótica, aumenta la superficie de alcance de las raíces y aumenta la funcionalidad de éstas teniendo una mejor capacidad para explorar el suelo y absorber humedad.

 

No debemos olvidar los beneficios que nos aportan ante los problemas medioambientales y ecológicos debido a que las plantas micorrizadas, ya sean de interés agrícola o forestal, son más resistentes a condiciones ambientales adversas tales como la falta de agua y de nutrientes esenciales, la salinidad, los cambios de temperatura, la acidificación del suelo derivada de la presencia de azufre, magnesio y aluminio, o el ataque de otros microorganismos fitopatógenos o plagas, además de estimular un mayor crecimiento (biomasa) y una mejor adecuación. Por estos motivos, se han vuelto imprescindibles para las prácticas agrosilvopastoriles sostenibles y en los programas de restauración ambiental.

 

 

¿Cómo se pueden aplicar al suelo y cultivos?

 

 

Es importante que las micorrizas se apliquen en el momento indicado, muy cercano al post trasplante, con el objetivo de asegurar la máxima instalación.

 

Se debe tener en cuenta la cantidad de materia orgánica presente en nuestro suelo ya que es un factor condicionante muy importante del cual depende la correcta instalación del hongo. Por ello, se recomienda que el contenido en materia orgánica presente en el suelo sea superior a 1,5-2%.

  • En cultivos hortícolas (invernadero, al aire libre o hidroponía) se recomienda aplicar 3kg/ha, a partir de 7 días después del trasplante.

  • En fresa y otros berries se recomienda aplicar 3kg/ha a partir de 20 días después del trasplante.

  • En cultivos leñosos como cítricos, frutales de hueso y pepita, tropicales y subtropicales, olivar, vid, etc., se aplica al inicio de la brotación (cultivos caducifolios) o salida invernal (cultivos perennes).

 

Esperamos que con toda esta información estéis convencidos de los beneficios de las micorrizas.

 

Si tenéis cualquier consulta o pregunta no dudéis en poneros en contacto, bien a través de email, dejando un comentario en el artículo o bien a través de cualquiera de nuestras redes sociales. 

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