Mildiu y Oídio, enfermedades de la Vid

Una de las principales causas de enfermedades de la vid en España es la producida por los hongos fitopatógenos. Estos organismos se pueden tratar mediante el uso de fungicidas, aunque en algunas ocasiones su tratamiento es muy difícil.

En este artículo vamos a hablar sobre el oídio y mildiu de la vid, dos hongos que se desarrollan con mucha facilidad, y cómo hacer frente a este tipo hongos.

 

 

 

¿Qué son?

 

Pertenecen a un grupo de hongos fitopatógenos causantes de enfermedades en las plantas y que muestran síntomas similares entre ellos. Son perjudiciales para la vid ya que pueden reducir significativamente la calidad de la uva, devaluándola en el mercado, y en los casos más extremos de infección pueden causar pérdidas considerables en la cosecha. Además, también pueden afectar a otros cultivos como el calabacín, pepino, melón, patata, espinacas, etc.

 

 

¿Cómo diferenciarlos?

 

El oídio es un hongo externo que se puede observar y diferenciar con facilidad. Suele estar en el haz de la hoja o en el envés, aunque no penetra en las hojas por lo que se considera una enfermedad de desarrollo externo. Las manchas que producen son similares a polvo blanco o cenizo y puede manifestarse en brotes y también en frutos. Además, se puede observar un color amarillento en los tallos afectados, los cuales terminan secándose.

 

Las condiciones favorables para el desarrollo y crecimiento de este hongo son las primaveras muy húmedas (aproximadamente entre 70-80%) y temperaturas suaves. Durante el verano desaparecen y vuelven durante la estación otoñal.

 

Por otro lado, tenemos el mildiu, considerado como un parásito capaz de desarrollarse en el interior de las hojas, en los tallos y en los frutos. Al contrario que el oídio, si es capaz de penetrar en las hojas, causando graves daños y consecuencias en los cultivos de vid de todo el mundo. Las manchas que producen en el haz son similares a las manchas de aceite mientras que en el envés son similares a pelusilla blanquecina siempre y cuando el tiempo sea húmedo y se de una situación de integral térmica donde se correlacionan temperatura y humedad. 

 

Para su desarrollo y crecimiento debe de haber una temperatura superior a 12ºC y durante el invierno se conserva en las hojas muertas. Cuando producen un ataque fuerte, pueden ocasionar desecación parcial o total de las hojas e incluso una defoliación prematura que va a repercutir en la cantidad y calidad de nuestras uvas y mostos, así como en el agostamiento de ramas.

 

Por lo tanto, una de las principales diferencias, es el tipo de manchas que producen, cuando se trata del oídio, son similares a polvo mientras que si hablamos del mildiu son similares a algodón en el envés y aceitosas en el haz. 

 

 

 

Síntomas producidos por el oídio y mildiu

 

Los síntomas producidos por el oídio empiezan a observarse en las hojas donde aparecen ciertas ampollas y posteriormente un polvo de color blanco o ceniza. El oídio suele encontrarse en el haz de la hoja, pero en ocasiones está en el envés, por lo que no es de extrañar que pase desapercibido con frecuencia. Sin embargo, según avanza la infección, las hojas pueden acabar completamente cubiertas de este polvo blanquecino, quedando colonizados incluso los cogollos, con subsecuentes pérdidas en la cantidad y calidad de la cosecha.

 

En cuanto al mildiu, se pueden observar en diferentes lugares sus efectos. Por un lado, en las hojas se manifiestan las típicas manchas de aceite en el haz mientras que en el envés se corresponde con una pelusilla blanquecina. Por otro lado, los brotes se curvan y se cubren con esa característica pelusilla blanquecina, pudiéndose secar y caer si el ataque es fuerte. Así mismo, en el racimo también se pueden manifestar los síntomas, los granos pueden ser atacados inicial o posteriormente mientras que, si el ataque es tardío, se observará un color pardo en los racimos, pero no la pelusilla de color blanquecino.

 

 

¿Cómo puedes combatirlos?

 

El mejor tratamiento contra este tipo de hongo es la prevención, ya que una vez que se haya establecido y desarrollado resultará difícil de eliminar, incluso con fungicidas químicos. Es conveniente mantener el área de cultivo limpia con el fin de evitar que las esporas alcancen y contaminen las plantas, lo cual será fácil de conseguir si mantienes tu equipamiento limpio y te lavas bien las manos antes de manipular tu cosecha para evitar la propagación de las esporas.

 

Además, ya que la mayoría de los hongos requieren ciertas condiciones de humedad para su crecimiento y desarrollo, se debe evitar el exceso de agua en los riegos y evitar una densidad de plantas elevada con el fin de obtener una mayor ventilación y así conseguir que no se humedezcan ni se condense agua entre ellas.

 

Para prevenir este tipo de hongo también se pueden llevar a cabo una serie de medidas preventivas como son:

 

  • Observar las hojas de más antigüedad de la planta en busca de decoloraciones amarillentas y de hongos.

  • Retirar aquellas hojas que puedan parecer sospechosas y mantenerlas en observación para ver si se ha desarrollado el hongo. 

  • Retirar las hojas contaminadas, pero siempre evitando que haya una posible expansión de la enfermedad durante la práctica.

 

Si tu cultivo se encuentra afectado por estos hongos, la manera más efectiva de tratamiento contra los hongos es el uso de fungicidas (control químico). Además, también hay otras medidas de tratamiento efectivas como puede ser realizar prácticas culturales como la poda en verde o con despuntes, generar condiciones que no favorezcan la aparición de determinados hongos, la poda en brotes que puedan estar infectados, o la retirada de restos de poda que son fuente de inóculo.

 

También es conveniente realizar las plantaciones en la dirección del viento dominante, controlar el abono nitrogenado y evitar excesos, o emplear diferentes variedades de viña menos susceptibles y con mayor resistencia al ataque producido por estos hongos. De esta manera, estamos evitando una posible contaminación del resto de plantas.

 

Esperamos que esta información os haya servido de ayuda, si tenéis cualquier duda o sugerencia, podéis poneros en contacto dejando un comentario debajo del post o enviando un email

 

Además, podéis completar esta información con anteriores entradas sobre las enfermedades más comunes de la vid o sobre las plagas de la vid más frecuentes.

 

 

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